Sobre mí

Soy Montserrat Gaspar Sancho.

Actualmente, me encuentro en una época de mi vida serena y madura. Gracias a todo mi recorrido personal y profesional, he soltado ya muchos TENGO QUE, HAY QUE, DEBERÍA,….con lo que VIVO el PRESENTE desde la GRATITUD y HUMILDAD, siendo consciente que este, es un paseo muy corto, y que el único objetivo de la vida es SER FELIZ y DISFRUTAR de la mejor posible.

Equilibro mi vida personal y profesional, de forma que una nutre a la otra.

Después de los estudios básicos, hice Bachiller y COU  (año 1990, Curso Orientación Universitaria). Me hubiese encantado estudiar biología, sin embargo, no se cursaba en Zaragoza (aún a día de hoy, tampoco), y por motivos familiares, descarté hacerlo fuera.

Así que de todas las ofertas universitarias que había, tenía claro que elegiría una profesión sanitaria. Fueron diferentes los factores por los que elegí FISIOTERAPIA. Acabé en 1993 y ese mismo verano ya comencé a trabajar en el mismo centro médico dónde, desde primero de carrera había estado haciendo prácticas de manera personal y  privada. Aprendí muchísimo gracias a la variedad de pacientes con patologías muy, muy variadas.

Fue en esa época ,cuando hice la formación de RPG (Reeducación Postural Global) de la mano de Philippe Souchard en Bilbao. Siempre me ha interesado mucho la POSTUROLOGIA.

Continué mi formación con los estudios de OSTEOPATIA, 6años, en Barcelona. 1996-2002 que completaría con la especialización durante los años posteriores en OSTEOPATIA PEDIATRICA, al mismo tiempo que en mi vida personal y junto con mi marido, iniciamos la gran aventura de ser padres.

En esta nueva época de mi vida, y gracias a mi gran maestro, mi hijo, descubrí mi luz y mi sombra. Esto hizo empezar en el desarrollo personal con diferentes cursos y formaciones, entre ellos, PEDAGOGIA SISTÉMICA, PNL (programación neurolingüística), CONSTELACIONES FAMILIARES, BIONEUROEMOCIÓN, HAPTONOMÍA,….todas estas herramientas, las utilizo en consulta, según valoración profesional.

Para aquel entonces, ya trabajaba por cuenta propia y desde entonces continuo así.

En la actualidad, disfruto de mi trabajo en mi propia consulta, dónde cada día celebro como un ritual amoroso, el momento solemne que comparto con cada paciente. No hay nada más sagrado que poder  acompañar a un SER en su proceso de recuperación  su estado de bienestar.

Aquellos que accedemos a “tocar” a un paciente, nos debemos a la máxima RESPONSABILIDAD que ello exige a todos los niveles. GRACIAS .